Un cuento autobiográfico
Mujercita
Mujercita se esforzó durante años para ser una niña buena y obediente, pero tenía el nombre de la pecadora, amiga de la Serpiente, espíritu del bosque. Hablaba con los árboles, y no le cabían los zapatitos de niña buena porque tenía los dedos de los pies muy largos. Perfectos para correr descalza por el bosque. De pequeña descubrió que era un animal y que podía y tenía que volar. Pero trataba de disimular para no dar miedo. Porque a los 5 años se marchó volando una noche descalza a la playa y todos se asustaron mucho. Cuando se enfadaba sacaba fuego por la boca y también daba miedo. Así que durante una temporada encogió los dedos y se disfrazó de Mujercita y se portó “bien”. Luego los zapatos explotaron y salió volando y se le fue el miedo a dar miedo.
Pintura acrílica sobre tabla, una pieza que formó parte de la exposición Flipping Point en la galerLeopardo Leopardi de Barcelona en Junio de 2022